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La Leyenda del Hombre Pez

A mediados del siglo XVII en el pueblo de Liérganes, en La Montaña había una pareja, Francisco de la Vega y María de Casar, que tenían cuatro hijos.​ Francisco falleció y la viuda mandó a su hijo Francisco a Bilbao a aprender el oficio de carpintero.
Estando en Bilbao, Francisco se fue a nadar​ con unos amigos pero llevado por la corriente, este desapareció y no se volvió a saber más de él. Solo cinco años después, en 1679, se afirmó que había aparecido en la costa de Dinamarca, poco después en el canal de la Mancha y en las costas de Andalucía.​ En Cádiz, unos pescadores afirmaron ver un ser acuático pero con apariencia humana que desapareció rápidamente.​ Esta aparición se repitió constantemente hasta atrapar a la criatura con trozos de pan y unas redes.​ Una vez capturado pudieron constatar que se trataba de un hombre, con escamas y forma de pez.
Entonces fue llevado al convento de San Francisco donde fue interrogado para saber de quién se trataba y al cabo de un tiempo consiguió tartamudear una palabra: "Liérganes".​ Nadie sabía que significaba, hasta que una persona de La Montaña que estaba trabajando en Cádiz, comentó que en La Montaña había un pueblo que se llamaba así.
A continuación, llegó la noticia a Liérganes para averiguar si había pasado algo extraño en los últimos años y desde Liérganes respondieron que únicamente se había registrado la desaparición de Francisco de la Vega, cinco años atrás. Entonces Juan Rosendo, un fraile del convento, acompañó a Francisco hasta Liérganes para comprobar si era cierto que era de allí y a la altura del Monte de la Dehesa, Francisco se adelantó y fue directamente hasta la casa de María de Casar, que rápidamente lo reconoció como su hijo.
Ya en casa de su madre, Francisco vivió tranquilo sin mostrar ningún interés por nada.​ Iba descalzo y a veces desnudo y no hablaba apenas.​ A veces estaba varios días sin comer pero no mostraba entusiasmo por nada. Se dedicaba a llevar cartas a poblaciones vecinas, e incluso a Santander, a donde llegó en una ocasión tras haber nadado desde Pedreña, entregando la carta mojada.​ Después de nueve años en casa de su madre, desapareció en el mar sin volver a saberse nada sobre él.



Faro del Caballo


Este faro se encuentra ubicado al pie de los acantilados del Monte Buciero, en la entrada de la bahía de Santoña. Lo escarpado del terreno hace que su acceso por tierra se tenga que realizar a través de una escalinata de 763 peldaños con la que salvar el desnivel. Si el estado de la mar es el adecuado también hay un acceso que permite atracar barcos, utilizando en este caso una escalinata de 111 peldaños.
Comenzó a funcionar el 31 de agosto de 1863, aunque no se encuentra operativo desde mediados de la década de 1990.




Por el Rio Breiro

Una senda peatonal, de casi 1 km de longitud, que une el casco urbano con el paseo marítimo de Barraña, rodeado de numerosa vegetación, así como de un peculiar lago. A lo largo de su recorrido se encuentra una variedad de más de 200 árboles de ribera – abedules, sauces, alisos,…-, hasta seis tipos de plantas -algunas acuáticas- .

Portosin

Portosín es una localidad del municipio español de Puerto del Son en La Coruña, Galicia.
Tiene puerto pesquero y un club náutico, el Real Club Náutico de Portosin, que se trata de un importante foco de turismo dentro del municipio.
Se cree que existía una villa romana en la ubicación de Portosín conocida como Portus Sinum.



Video: < Portosin >


Murallas de Daroca

El origen del primitivo recinto fortificado musulmán de Daroca se remonta a la época califal.
Las murallas de la ciudad de Daroca, fueron en su día una importantísima obra de ingeniería que discurrían, tanto por la ciudad, como por los montes y campos circundantes. Constaban de una longitud de cuatro kilómetros, a lo largo de los cuales se disponían 116 torreones, siendo de esa manera unas de las más grandes de toda España.
En la mayor parte del trazado han sido construidas en tapial, estando en algunos tramos reforzadas con ladrillo, lo que ha provocado, junto con el paso del tiempo y las guerras del siglo XIX su estado actual de deterioro.